En el masaje tailandés (también conocido como Thai o Nuar Bo-Rarn) la técnica utilizada es más completa y su metodología diferente: el que lo recibe va vestido con ropa cómoda – normalmente, la mayoría de los masajes se realizan sobre un cuerpo desnudo – y se lleva a cabo sobre un colchón delgado en el piso. El objetivo general de este masaje es, al igual que en otros, generar un bienestar general y estimular el fluir libre de energía.
La técnica usada se basa en la presión de las líneas de energía y puntos (ya que la energía vital – chi – fluye a través de estos canales – sen –), estirando el cuerpo, manteniendo la flexibilidad natural del cuerpo y produciendo un gran efecto terapéutico. De esta forma, las articulaciones obtendrán más movilidad. No obstante, a su vez, el masaje tailandés también actúa a otros niveles: disminuye el estrés físico, mental y emocional, ayuda a la superación de lesiones o dolencias, controla la ansiedad y actúa sobre el insomnio.
