Es una buena forma de iniciarse en el mundo del masaje ya que es de los más populares tanto en Europa como en América. Fue desarrollado por Henrik Ling alrededor de 1830, en Suecia, con la finalidad de proporcionar bienestar y mejorar la salud.
En este tipo de masajes se realizan movimientos circulares, combinando técnicas orientales antiguas – aunque allí no es tan común este tipo de masajes – y técnicas occidentales basadas en principios anatómicos y fisiológicos. A grandes rasgos podemos decir que consiste en cinco movimientos esenciales que van combinándose: amasamiento, percusión, fricción, vibración y frotación. Con ellos se estimula la circulación, la eliminación de toxinas, se relajan los músculos y se alivian dolores.
Existe el masaje sueco terapéutico y el masaje sueco de relación. En el terapéutico podemos centrar el masaje en una determinada zona a tratar. En el de relación, se usan aceites esenciales para su realización (aromaterapia).
