Las caricias eróticas o masajes eróticos nos transportan a otra realidad en la que el placer se antepone a todo. El cuerpo en general es una gran zona erógena que responde perfectamente a caricias sensuales y sexuales. Masajeando muchas partes del cuerpo se estimulan las zonas sexuales tales como el pene o la vagina, porque la sexualidad no se basa únicamente en los genitales, sino que tocando otros puntos del cuerpo, el placer puede llegar a ser máximo. ¿Y cuáles son estos puntos?
Ombligo: Acariciar la parte baja del ombligo (la que llega al pubis) relaja e incrementa las expectativas sexuales. Esto es debido a la cantidad de terminaciones nerviosas que hay.
Muslos: El interior de los muslos provoca sensualidad y ayuda a liberar tensión sexual.
Ingles: Tocar cerca de los órganos genitales provoca una gran excitación (por pensar en lo que puede venir después y donde se tocará) y, como no, las ingles no son ninguna excepción. Masajear por las ingles provoca unas expectativas y aumenta las ganas de que se llegue al pene.
Cuello: La nuca o el cuello pueden despertar nuestros sentidos y excitarnos en pocos segundos.
Planta de los pies: La planta de los pies, y más en concreto cerca del dedo gordo, a muchas personas les provoca una respuesta sexual.
Pezones: Los pezones también son muy sensibles en los hombres. Se pueden masajear mediante succión, pellizcos, soplos…
Nalgas: Masajear las nalgas, sobre todo, en el punto donde termina la espalda y empieza el trasero.
Testículos: Es uno de los puntos más sensibles del cuerpo del hombre y se estimulan fácilmente con masajes, ya sean con la mano o con la lengua.
Perineo: Es la zona que hay entre los órganos genitales masculinos y el ano. Masajear y presionar esta zona es una buena opción ya que reacciona muy bien a las caricias, ya que bajo la piel se encuentra el llamado punto G masculino.
Pene: En un masaje completo, durante el mismo se va tocando pero no es hasta el final que la atención se centra más en él. Es la zona más erógena del hombre y con dos puntos muy excitantes: el glande y el frenillo.
Expresar y recibir con las manos sensaciones eróticas en estos puntos comentados o en cualquier otro puede ser un gran placer para ti. En Masajes eróticos Barcelona tenemos a señoritas profesionales que se centrarán en tu goce.
