En el mundo del sexo y el masaje erótico-tántrico, la mujer es considerada una diosa que debe ser tratada como tal. El hombre debe dedicarle toda su paciencia para proporcionarle el máximo placer.
A los genitales femeninos, en el Tantra se les conoce como “templo sagrado” o “Yoni”. Una sesión de tantra a una mujer puede ser interminable, dado que cuando la fémina llega al orgasmo, puede continuar, a diferencia del hombre que una vez que eyacula, pierde su energía.
Los masajes en el Yoni se inician en el monte de Venus hasta los labios, ejerciendo ligera presión sobre los labios mayores y más ligera en los menores. En la zona del clítoris se dan masajes circulares, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda hasta presionar el clítoris levemente.
Y para finalizar, la fricción estrella en este tipo de masajes, con el dedo corazón de la mano derecha se penetra el Yoni, presionando hacia arriba para llegar al punto G, a la vez que se toca el clítoris con el dedo pulgar.
De este modo, la excitación de la mujer con el masaje Yoni puede ser cuasi infinita.




